miércoles, 20 de marzo de 2013

Papá Francisco

  No. No es que se me haya colado una tilde en el título de la entrada, ni que el corrector ortográfico me haya jugado una mala pasada.
  
  En estos días se está hablando de los gestos de sencillez, humildad y entrega del nuevo Papa que ha elegido como nombre Francisco. Es una alegría que la Iglesia tenga en su mayor representante una persona que predica estos valores.

  Y sé que es una alegría y una suerte porque durante un tiempo (no tanto como hubiera querido) tuve a otro Francisco que, en el día a día, me daba lecciones de sencillez, trabajo, entrega y amor: mi papá, Francisco, Paco para los amigos.

  No hay mucho más que decir. Los que tenéis la presencia o el recuerdo de un buen padre, sabréis de lo que hablo.

  Hablo de paseos cogido de su mano que se hacían interminables por que se paraba a saludar y charlar con todo el mundo.Hablo de verle entrar en casa, cansado del trabajo y ver cómo se tiraba al suelo conmigo para jugar. Hablo de sábados en bicicleta, balonmano y casa de los abuelos siempre con él. Hablo de madrugar los domingo y limpiar la casa juntos. Hablo de cinco años esquivando el final con tesón y valentía y hablo de una despedida que no quería que llegara pero llegó. 

  Si nuestra Iglesia, nuestra casa, se alegra de tener al Papa Francisco, yo me alegro de haber tenido, en la mía a mi papá Francisco...Paco para los amigos.

1 comentario:

  1. Gracias Javi, por este testimonio. Ojalá este nuevo Francisco de todos siga dando ejemplos de sencillez y servicio como el Francisco de tu vida, Paco para los amigos.

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